¿Sientes que no muerdes o no masticas correctamente y eso te provoca molestias? ¿Tienes los dientes torcidos o mal colocados y evitas sonreír con naturalidad?
Los problemas de alineación dental no son solo estéticos: pueden afectar a la masticación, a la higiene oral y, con el tiempo, a la salud bucodental.
La ortodoncia invisible es una alternativa cada vez más demandada a los brackets tradicionales, especialmente entre pacientes adultos que buscan un tratamiento eficaz y discreto. A continuación, te explicamos en qué consiste y qué debes saber antes de valorarla.
La ortodoncia invisible es un tratamiento que permite mover progresivamente los dientes mediante alineadores transparentes, diseñados a medida para cada paciente. Estas férulas son prácticamente invisibles y se adaptan con precisión a la dentadura.
Antes de comenzar el tratamiento, se realiza un estudio completo de la boca, que permite planificar de forma digital cada movimiento dental necesario hasta alcanzar el resultado final.
Uno de los sistemas más conocidos es Invisalign, basado en alineadores secuenciales que se van cambiando de forma periódica según la planificación del especialista.
El tratamiento se basa en una serie de alineadores que el paciente va utilizando de forma progresiva.
Para que el tratamiento sea eficaz, es fundamental usar los alineadores entre 20 y 22 horas al día.
La ortodoncia invisible presenta múltiples ventajas respecto a los brackets tradicionales:
Los alineadores se pueden quitar para comer, beber y cepillarse los dientes, lo que facilita la higiene diaria y evita restos de comida.
Al no haber alambres ni brackets fijos, el cepillado y el uso de hilo dental resultan mucho más sencillos.
Al ser transparentes, pasan prácticamente desapercibidos, lo que los convierte en una opción muy valorada por adultos.
No producen rozaduras ni llagas en labios o encías, algo frecuente con los brackets metálicos.
Al retirarse para comer, no es necesario evitar alimentos duros o pegajosos.
El mantenimiento de los alineadores es sencillo:
El cumplimiento de estas pautas es clave para la eficacia del tratamiento.
La ortodoncia invisible es prácticamente indolora.
Durante los primeros días con cada nuevo alineador, puede notarse una ligera presión, señal de que el tratamiento está actuando correctamente.
A diferencia de los brackets, no provoca heridas ni rozaduras, y el periodo de adaptación suele ser más corto.
La duración depende de:
De forma general, el tratamiento suele durar entre 7 y 18 meses, aunque algunos casos pueden requerir más tiempo.
El coste del tratamiento varía en función de las necesidades de cada paciente y de la duración estimada.
Tras una valoración clínica, el especialista puede indicar un presupuesto personalizado y las opciones disponibles.
En Centro Premoden se ofrecen diferentes alternativas de financiación, adaptadas a cada situación.
La ortodoncia invisible puede estar indicada si:
En cualquier caso, es importante recordar que el tratamiento de ortodoncia debe valorarse siempre de forma individual, tras un estudio completo de la boca y de la oclusión.
Si quieres ampliar información sobre cómo se realiza este tratamiento y saber si es adecuado para tu caso, puedes consultar aquí la página específica de ortodoncia invisible en Centro Premoden
En Centro Premoden podemos estudiar tu caso y orientarte sobre la mejor opción para mejorar tanto la función como la estética de tu sonrisa.
Puedes solicitar una consulta llamando al 91 450 71 18 (Madrid)
Licenciado por la universidad Alfonso X el sabio de Madrid, el Doctor se especializó en Cirugía Oral Avanzada e Implantología, entre otras disciplinas que detallamos a continuación
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